El subsecretario de Desarrollo Social de la Municipalidad de Río Cuarto, Gregorio Oberti, reconoció que la problemática de las personas en situación de calle se intensifica y anticipó que el escenario podría agravarse con la llegada del invierno. En diálogo con un La Mañana Sin Libreto, detalló las políticas públicas en marcha, los límites del accionar estatal y el rol clave de las organizaciones comunitarias.
Uno de los ejes centrales de la estrategia municipal es el Centro de Inclusión, conocido como refugio, ubicado en calle Alem al 800, donde actualmente se brinda contención a unas 25 a 30 personas, con capacidad para alrededor de 40. Allí no solo se ofrece alojamiento, comida e higiene, sino también talleres de capacitación, abordajes en adicciones y articulación con otras áreas del Estado.
“Buscamos que no sea solo un lugar de paso, sino un espacio para reconstruir trayectorias de vida”, explicó Oberti, quien destacó casos de reinserción laboral como ejemplos concretos del impacto positivo del dispositivo.
Sin embargo, el funcionario advirtió que no todas las personas aceptan ingresar al refugio, en parte debido a las normas de convivencia, como la prohibición del consumo de alcohol y otras sustancias. “No podemos ir en contra de la voluntad individual. Hay personas que prefieren permanecer en la calle, y eso dificulta el seguimiento”, señaló. En ese sentido, subrayó que el abordaje es complejo y multicausal, atravesado principalmente por consumos problemáticos y situaciones de salud mental.
Frente a la inminente llegada de bajas temperaturas, el municipio se prepara con operativos especiales que incluyen recorridas nocturnas junto a organizaciones religiosas y sociales. Se ofrece vianda caliente, abrigo y la posibilidad de traslado al refugio. “Es un trabajo más intensivo para evitar que las personas queden expuestas a condiciones extremas”, indicó Oberti.
Finalmente, el subsecretario remarcó el rol clave de los comedores comunitarios, que en su mayoría funcionan con asistencia municipal. También expresó preocupación por el aumento de la demanda social y apuntó a un contexto económico que profundiza la vulnerabilidad. “Hoy el municipio está absorbiendo gran parte de las demandas. La situación es crítica y cada vez vemos más personas en la calle”, concluyó.

