El camino de Noah: Amor, instinto y superación frente al TDAH

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Detrás de cada diagnóstico hay una historia de amor, paciencia y, sobre todo, de un instinto maternal que no se rinde. Esta es la historia de Noah, un niño de siete años, y de su mamá, Carolina Porciglio, quien conversó con la conductora Lali para compartir su experiencia conviviendo con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Un hijo muy esperado y las primeras alarmas

Noah llegó a la vida de Carolina y su esposo cuando tenía dos años y dos meses. Como «hijo del corazón», fue un niño sumamente deseado y esperado. Al principio, sus travesuras y constante exploración se entendían como parte de su adaptación a un nuevo mundo.

Sin embargo, alrededor de los tres años, Carolina empezó a notar comportamientos que iban más allá de la típica inquietud infantil. Al caer la tarde, en lugar de relajarse, Noah parecía acelerarse aún más:

  • Energía inagotable: No paraba nunca, no se cansaba y le costaba mucho conciliar el sueño.
  • Dificultad para seguir pautas: Prestar atención a indicaciones sencillas era una tarea titánica.
  • Contraste en el jardín de infantes: Mientras sus compañeros se sentaban a escuchar un cuento, Noah corría y se subía a las mesas.
  • Conductas de riesgo: Su impulsividad y constante movimiento lo llevaban a golpearse con frecuencia contra paredes, puertas y vidrios.

El instinto de mamá frente a la mirada médica

Al consultar con el pediatra, la respuesta inicial fue la habitual: «Es normal, los chicos hoy en día están sobreestimulados». Pero Carolina sentía que había algo más. Su experiencia como docente de nivel primario le daba una perspectiva extra: veía que Noah no lograba expresarse como otros niños de su edad.

Guiada por su intuición, decidió no quedarse de brazos cruzados y buscar especialistas por su cuenta:

  1. Neurología: El especialista que finalmente realizó el diagnóstico formal de TDAH.
  2. Fonoaudiología y Psicopedagogía: Para evaluar sus dificultades en el lenguaje y el aprendizaje.

«Como mamás, a veces somos reacias a la medicación por miedo a que los opaque o sea muy invasiva. Pero en el caso de Noah, la medicación fue clave. No lo dopó; lo ayudó a regularse, a controlar un cuerpo que no paraba de enviarle impulsos que él mismo no podía manejar.» — Carolina Porciglio

El equipo que hace la diferencia

Hoy en día, Noah asiste a segundo grado. Aunque la escuela primaria representa un gran desafío por la cantidad de distractores y la exigencia de copiar y aprender, cuenta con un esquema de apoyo multidisciplinario que le permite salir adelante:

  • Acompañante terapéutica: Lo asiste en el aula tres veces por semana, durante dos horas.
  • Tratamiento semanal:
    • Fonoaudiología: 2 sesiones.
    • Psicopedagogía: 2 sesiones.
    • Psicomotricidad: 2 sesiones.
    • Psicología: 1 sesión.

Además, toma una medicación específica para la atención durante el horario escolar y un inductor para poder descansar adecuadamente por las noches.

La frustración invisible del TDAH

A menudo se etiqueta a los niños con TDAH como «vagos» o «brutos». Carolina desmitifica esto con dolor y empatía. Noah sufre su propia intensidad. Se frustra cuando ve que sus compañeros terminan de copiar y él no pudo, o cuando sus movimientos bruscos —que no puede controlar debido a la impulsividad de su cerebro— provocan que otros niños se alejen o lo dejen de lado en los juegos. El TDAH no es falta de voluntad; es una lucha constante del niño con su propio cuerpo.

Un mensaje para las familias: «Se puede»

Para cerrar su charla, Carolina dejó un consejo fundamental para todos los padres que sospechan que algo no anda bien con sus hijos:

  • No perder el tiempo: Ante la primera señal de alerta, es mejor consultar y realizar los estudios correspondientes. El diagnóstico temprano facilita todo.
  • El diagnóstico no es una etiqueta: Es la herramienta que le permite al niño vivir una infancia más feliz y llevadera.
  • Perderle el miedo a la ayuda profesional y médica: El tratamiento adecuado le devuelve al niño la calma que tanto necesita.

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