El arte de despedirnos: Juan Manuel Compagnucci y Ricardo Péculo en una charla a fondo sobre la historia y los ritos fúnebres

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Con una trayectoria que combina un siglo de experiencia familiar y una visión renovada sobre la despedida, Juan Manuel Compagnucci y el reconocido especialista Ricardo Péculo —a quien muchos llaman «el Messi de las funerarias»— pasaron por los estudios para reflexionar sobre los servicios de acompañamiento, la evolución de los ritos y la importancia de transitar el duelo de manera consciente.

Un legado con más de un siglo de historia

La historia de la empresa Compagnucci se remonta a 120 años atrás, cuando inició su camino en Cañada Gómez, provincia de Santa Fe. Fundada originalmente en Las Rosas por el bisabuelo de la familia, la compañía se expandió con los años a Marcos Juárez y, desde hace seis décadas, tiene un arraigo profundo en la ciudad de Río Cuarto.

Hoy en día, la empresa ha evolucionado más allá de un servicio fúnebre tradicional, transformándose en una organización que brinda servicios sociales y asistenciales integrales. Entre sus prestaciones se incluyen enfermería, farmacia, ambulancias, emergencias, cremaciones, sepelios y descuentos especiales en medicamentos. Además, cuentan con un servicio de pediatría exclusivo para los hijos de los socios, consolidando una red de contención para toda la familia.

La importancia de los ritos y el valor de velar por la noche

Uno de los ejes centrales de la charla giró en torno a los cambios culturales en los rituales funerarios. Ricardo Péculo remarcó que, si bien las tendencias y los vehículos han cambiado con el paso de los años, los sentimientos y las necesidades humanas frente a la pérdida siguen siendo exactamente los mismos.

En este sentido, hizo especial hincapié en una problemática actual: muchas empresas de servicios fúnebres han dejado de realizar velatorios nocturnos tras la pandemia. Para Péculo, esta práctica es fundamental: «El velatorio no es un acto social, es donde uno empieza a elaborar el duelo; es la noche donde todavía se puede tocar al ser querido». Según su perspectiva, acortar o suprimir estos espacios puede hacer que las etapas del dolor se extiendan y dificulten la sanación emocional de las familias.

Personalizar el adiós: la historia detrás del propio ataúd

Con su característico estilo frontal y un profundo respeto por la profesión, Ricardo Péculo compartió una anécdota que suele sorprender a muchos: él mismo diseñó y personalizó su propio ataúd. Como tradicionalista, eligió forrarlo con detalles que reflejan su identidad, como una foto suya vestido de gaucho, un campo que recuerda a su hermano y manijas de herradura de caballo.

Lejos de verlo como un tema tabú, Péculo aconseja a las personas conversar estos temas en el seno familiar. Planificar y dejar en claro los deseos para ese momento no solo alivia a los seres queridos en un momento de vulnerabilidad, sino que permite que la ceremonia refleje verdaderamente la esencia de quien partió.

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