Con más de siete décadas de trayectoria, José Weicekawsky, presidente de la vecinal Fénix de Río Cuarto, es una voz autorizada para hablar del rol de las organizaciones barriales. “Empecé a los 15 años, cuando se fundó la vecinal en 1957, y nunca me fui”, resumió ante la consulta de La Mañana Sin Libreto.
Weicekawsky recordó que la ciudad fue un modelo a nivel nacional en participación comunitaria, incluso reconocida como “capital del vecinalismo”. Sin embargo, advirtió que ese protagonismo se fue perdiendo con el tiempo. “El mejor gobierno es el que más dialoga. Cuando se pierde el diálogo, se deja de escuchar al vecino”, afirmó.
En la actualidad, la vecinal Fénix sostiene múltiples servicios para el barrio, como un dispensario con atención pediátrica y odontológica, además de actividades comunitarias y educativas. “La vocación es servir y buscar soluciones para el vecino”, destacó.
A sus 86 años, el dirigente mantiene intacto el compromiso con la comunidad y deja una definición que sintetiza su recorrido: “Es más lindo dar que acumular. El vecinalismo es eso: trabajar por los demás”.

