En el marco del Día Internacional del Libro, impulsado por la UNESCO, la escritora riocuartense Ana Moglia reflexionó sobre su recorrido literario, el valor de la lectura y el oficio de escribir. Docente, directora y autora de diez libros, destacó que su camino es resultado de la constancia: “No pueden pasar dos o tres días sin escribir”, aseguró, al tiempo que definió la escritura como su “cable a tierra”.
Para Moglia, la inspiración no se fuerza: “La musa llega cuando tiene que llegar”, sostuvo, y remarcó que sin una emoción genuina es imposible construir una historia. En esa línea, fue crítica respecto del uso de la inteligencia artificial en la creación literaria: aunque puede ser útil como herramienta, no logra reemplazar “el sentimiento que atraviesa a quien escribe”.
Fanática del libro en papel, considera a los audiolibros un complemento válido: “Le aportan vida al texto”, dijo. Sin embargo, reivindicó el ritual de la lectura tradicional y su impacto: “Es la gimnasia del cerebro”. Coincidiendo con Jorge Luis Borges, se definió прежде que nada como lectora voraz y subrayó que leer es fundamental para escribir.
Con títulos como La ruta de los sueños y una nueva obra en camino, Moglia se presentará el 9 de mayo en la Feria del Libro de Buenos Aires con Flores entre cenizas. “Nunca es tarde para empezar a leer —afirmó—, pero cuando empezás, no volvés más”.



