Una historia de amor, lucha y donación pediátrica: la entrevista a Pamela y su camino junto a Feli

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Un milagro en el Hospital Italiano

  • Pamela y su familia llegaron al Hospital Italiano de Buenos Aires en noviembre de 2024 debido a la compleja situación de salud de su hijo menor, Felipe (Feli), quien requirió un corazón artificial que lo mantuvo conectado en el hospital durante seis meses a la espera de un trasplante.
  • En el mismo centro médico, en camas contiguas dentro de la terapia intensiva, coincidieron con otra familia de Neuquén: Paula, Nico y su hijo Luca, quienes habían sido internados tras el trasplante de hígado de Luca.
  • Entre ambas familias se gestó un profundo vínculo de amistad y acompañamiento durante las meriendas y la convivencia hospitalaria.

El hito histórico de la donación cardíaca controlada

  • Tras sufrir complicaciones respiratorias y un cuadro irreversible, la familia de Luca tomó la difícil decisión de donar sus órganos para salvar otras vidas.
  • Dado que Luca no presentaba muerte cerebral (la condición tradicional hasta entonces en el país para estos procedimientos), se llevó a cabo por primera vez en Argentina y Latinoamérica un procedimiento de donación bajo control de paros cardíacos.
  • Gracias al permiso del Incucai y al acuerdo de ambas familias, el operativo se realizó con éxito el 18 de junio, permitiendo que el corazón de Luca fuera para Felipe.

La vida después del trasplante y la creación del libro

  • El post-trasplante presentó grandes desafíos médicos para Felipe, incluyendo un cuadro linfoproliferativo derivado de la medicación inmunosupresora y diversas terapias de rehabilitación motora.
  • Para honrar la memoria de Luca y continuar promoviendo la concientización sobre la donación pediátrica, Pamela escribió un libro inspirado en una anécdota del hospital, específicamente en la canción infantil de «las hormiguitas» que calmaba a los niños.
  • A pesar de las dificultades económicas, emocionales y de logística laboral, la familia contó con un fuerte respaldo institucional y afectivo que les permitió sostener el tratamiento de Felipe en Buenos Aires.

«Creer que hay algo mágico en lo que sucedió… lo único que creo que puedo hacer es agradecerlo y seguir hablando de donación pediátrica, que fue lo que le prometí a sus papás.» — Pamela

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