En comunicación con Radio Rivadavia Río Cuarto, el periodista riocuartense radicado en Bariloche y director de la emisora local, Fernando Dalvit, repasó la actualidad de la temporada invernal en la ciudad cordillerana, el impacto de las nevadas y los costos estimados para los visitantes.
La nieve como protagonista principal
Tras un año anterior complejo por la escasez de precipitaciones, Dalvit destacó que las recientes nevadas permitieron acumular entre 70 cm y 1 metro de nieve en el Cerro Catedral, garantizando una temporada «bastante decorosa» y con excelentes perspectivas.
- Reversión del escenario: A diferencia del año pasado, donde la temporada se sostuvo en gran medida gracias a la producción de nieve artificial y al turismo brasilero, este año las tres o cuatro nevadas consecutivas aseguran pistas operativas.
- Proyección: Con un pronóstico de continuas nevadas para el fin de semana, estiman que la actividad en las pistas podría extenderse hasta septiembre o incluso octubre.
«Un copo de nieve incide directamente en que la temporada sea más o menos buena. Lo que ha nevado este año nos da un respiro a quienes vivimos directa o indirectamente del turismo», señaló Dalvit.
Precios y costos para tener en cuenta
Respecto a los valores promedio para esta temporada invernal en la ciudad y los centros de esquí:
- Pase diario (Cerro Catedral): Alrededor de $160.000 por persona (solo accesos y medos de elevación).
- Alquiler de equipo completo: Entre $250.000 y $350.000 diarios (esquíes, botas, bastones, casco y antiparras).
- Gastos gastronómicos: Un café ronda entre $4.000 y $7.000 (pudiendo elevarse en hoteles icónicos como el Llao Llao), mientras que una hamburguesa en la montaña parte desde los $30.000 a $40.000.
Más allá del esquí: opciones y crecimiento regional
El periodista subrayó que Bariloche ofrece alternativas variadas para quienes no practican deportes invernales o prefieren recorridos más tranquilos, como el turismo gastronómico en la calle Mitre o excursiones hacia localidades cercanas como El Bolsón o Villa La Angostura.
Para cerrar, con el humor característico de los riocuartenses, Dalvit recordó sus raíces y dejó un divertido saludo a sus amigos de la ciudad, invitando a todos a visitar la Patagonia.
