De Río Cuarto a China: la vida de “Cooky Galleta” en Chongqing junto a su hija Sofía

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Desde Chongqing, una de las megaciudades más impactantes de China, la artista infantil riocuartense Cooky Galleta —nombre artístico de Virginia Stodulsck Moyano— compartió en vivo cómo es su nueva vida y trabajo en el gigante asiático. A más de 19 mil kilómetros de su ciudad natal, la payasa y animadora transita una etapa de crecimiento profesional en escenarios de gran escala, mientras se adapta a una cultura radicalmente distinta.

Instalada en una urbe de más de 30 millones de habitantes, que combina rascacielos, autopistas en altura y trenes que atraviesan edificios, Cooky se muestra asombrada por el entorno. “Es una ciudad muy futurista, muy extraña en el buen sentido. Vas caminando y creés que estás a nivel de calle, pero estás en un piso 20”, relató. Su nuevo lugar de trabajo es un enorme complejo con circo, safari y oceanario, donde en los próximos días comenzará los ensayos para debutar antes del Año Nuevo Chino, una de las celebraciones más importantes del calendario local, que se conmemora cada 7 de febrero.

La experiencia también tiene un costado profundamente personal: desde hace meses la acompaña su hija Sofía, de 10 años, quien se sumó luego de que su madre aceptara el contrato en 2024. “Fue ella la que me dijo ‘esta vez tenés que ir’. Después llegó y me cambió la vida”, contó la artista. La niña asiste a la escuela primaria, aprende inglés, chino y hasta algunas palabras en suajili —incorporadas al convivir con artistas africanos— y se maravilla con detalles cotidianos: “Es más divertido vivir acá porque los helados son muy baratos”, dijo con simpleza infantil.

El choque cultural aparece en la comida, las costumbres y hasta en el idioma. Cooky reconoce que todavía no se anima a probar insectos o algunos animales que se venden vivos en supermercados, aunque sí se adaptó a platos locales como el arroz frito. También observa con humor cómo la figura de Lionel Messi funciona como carta de presentación argentina en China y cómo tendencias virales —como el vino con gaseosa— llegan a las góóndolas locales.

Con casi 20 años de trayectoria que cumplirá en noviembre, Cooky vive un presente que combina realización artística y aventura. Integra un show junto a su compañero colombiano en formato de dúo y evalúa cada propuesta internacional con criterio profesional. “En mi país casi no pude hacer la vida de circo que soñaba. Acá tengo un protagonismo que allá no logré”, reflexionó. Mientras tanto, sigue llevando un pedazo de Río Cuarto en cada función, convencida de que el mundo del espectáculo no tiene fronteras cuando hay pasión y talento.

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