Los trabajadores de la planta de Granja Tres Arroyos en Río Cuarto llevaron sus reclamos al Congreso de la Nación y participaron de reuniones con diputados, en el marco de la compleja situación que atraviesan los empleados de la empresa a nivel nacional.
Claudio Moreno, secretario general del Sindicato de la Carne en Río Cuarto, explicó a La Mañana Sin Libreto que el reclamo fue presentado a través de la Federación de la Carne y destacó que los legisladores recibieron las inquietudes planteadas. “Nos tomaron todos los reclamos. Están viendo si pueden analizar y dar algo para las empresas o para los trabajadores, para ver cómo podemos ir pasando estos días”, señaló.
La situación en Río Cuarto se agravó durante los últimos meses, con incumplimientos en el pago de salarios y aguinaldos. Según Moreno, los trabajadores atraviesan dificultades desde hace más de dos meses, mientras que en el caso de Granja Tres Arroyos la problemática se extiende desde hace más de un año.
A nivel nacional, el conflicto involucra a miles de trabajadores. Moreno estimó en alrededor de 7.000 los puestos de trabajo vinculados a la empresa que se encuentran afectados. “Hay miles de familias que están padeciendo, que no están cobrando el sueldo, las cuotas alimentarias, no están pagando los alquileres”, advirtió.
En paralelo, el dirigente confirmó que existe una empresa interesada en avanzar en una posible negociación vinculada con la planta de Río Cuarto. Por el momento, la actividad productiva es mínima, con una faena reducida.
Moreno aclaró que, aun cuando la negociación prospere, la eventual reactivación no sería inmediata, ya que el proceso productivo requiere entre 30 y 60 días para comenzar a generar nuevamente los pollos y completar la cadena de producción.
“Somos optimistas y creemos que la negociación que se está gestando va a ser positiva”, sostuvo, aunque evitó generar expectativas entre los trabajadores hasta que exista una definición concreta.
El representante de los empleados también remarcó que la crisis no alcanza solamente a los trabajadores, sino que tiene un fuerte impacto sobre los proveedores, debido al elevado nivel de deuda que mantiene la empresa.
Mientras esperan una resolución, los trabajadores continuarán acompañando las acciones impulsadas por la Federación de la Carne para visibilizar el conflicto a nivel nacional. “No queremos normalizar los despidos. La realidad no es así”, afirmó Moreno.
La expectativa está puesta ahora en que la negociación avance y permita encontrar una salida para la planta local, cuya reactivación es esperada por los trabajadores y por todo el entramado de proveedores que depende de su funcionamiento.