El licenciado en nutrición Javier Atistegui propuso una mirada más flexible sobre la alimentación y los hábitos saludables, basada en procesos sostenibles y alejados de los mandatos estéticos. El especialista sostuvo que la nutrición debe integrarse a la vida cotidiana sin generar culpa ni frustración, y cuestionó el enfoque tradicional centrado exclusivamente en el peso corporal.
Atistegui consideró que muchos profesionales han adoptado un rol excesivamente exigente que termina alejando a los pacientes. “Muchas personas abandonan por miedo a sentirse evaluadas o en deuda con el nutricionista. La nutrición debería sostenerse como cualquier tratamiento preventivo, no sólo cuando hay resultados rápidos”, explicó. Según advirtió, los hábitos cotidianos descuidados están detrás de muchas enfermedades crónicas como los problemas cardiovasculares o neurológicos.
El especialista también cuestionó la idea de un “peso ideal” como única referencia de salud. Señaló que el peso es sólo una variable más dentro de un conjunto que incluye análisis clínicos, bienestar general y rendimiento físico. En ese sentido, remarcó que estética y salud pueden convivir, pero advirtió que no debería sacrificarse el bienestar por objetivos exclusivamente físicos.
Sobre la popularidad de las dietas rápidas, Atistegui explicó que responden a la búsqueda de resultados inmediatos, aunque rara vez funcionan en el largo plazo. En contraposición, propuso su método basado en tres pilares: movimiento, alimentación y descanso. “Comer alimentos naturales varias veces al día, mantenerse activo y dormir entre siete y nueve horas reduce significativamente el riesgo de enfermar en el futuro”, señaló.
Quienes deseen obtener más información pueden contactarse a través de su cuenta de Instagram: @jaristegui.nutricionmad.

