La posible visita del Papa León a la Argentina en noviembre ha encendido las expectativas políticas e institucionales en el interior del país. En este marco, el Gobierno de la Provincia de Córdoba confirmó que ya se encuentra trabajando activamente para lograr que el Sumo Pontífice incluya a la provincia dentro de su itinerario oficial.
Una directiva inmediata del Ejecutivo provincial
En declaraciones de prensa, Miguel Siciliano señaló que el gobernador Martín Llaryora instruyó de manera inmediata a todo su equipo para poner a disposición del Estado del Vaticano las herramientas institucionales necesarias para coordinar una eventual visita. El objetivo es garantizar una recepción acorde a la investidura de un jefe de Estado.
«Córdoba está vinculada desde siempre a la Iglesia; nuestra historia productiva, el nacimiento de la universidad, de la industria y la figura del Curita Brochero tienen que ver con esto. Además, Córdoba es un pueblo de fe», destacó Siciliano.
El funcionario remarcó que el actual Papa León ha mostrado una marcada vocación social y una estrecha vinculación con los Estados sudamericanos, debido a que gran parte de su construcción eclesiástica previa se desarrolló en países latinoamericanos. Esto alimenta la esperanza de las autoridades locales de que el mandatario de la Iglesia Católica concrete el postergado viaje al país.
El itinerario que proyecta la provincia
Aunque la agenda oficial es dictaminada de forma exclusiva por las autoridades del Vaticano, desde el gobierno cordobés ya se plantean diferentes alternativas para ofrecer como propuestas de recorrido, vinculadas a la tradición religiosa de la región:
- El Camino Brocheriano: Un recorrido por la zona donde se destaca la obra del Santo José Gabriel del Rosario Brochero.
- Puntos de fe tradicionales: Visitas a la Virgen de Lourdes en Alta Gracia y a los principales polos universitarios del territorio.
- El sur provincial: Se contempla el potencial interés en localidades con festividades de gran devoción, como las celebraciones de Reducción y Sampacho.
Un hito que no se repite desde 1987
La última vez que un Papa visitó la provincia de Córdoba fue en 1987, cuando Juan Pablo II encabezó un encuentro multitudinario en Córdoba Capital.
Ante la consulta sobre posibles lecturas políticas o «mezquindades» en torno al viaje papal, Siciliano descartó esa perspectiva, catalogándola como discusiones mundanas. Afirmó que la gestión provincial se mantiene enfocada estrictamente en el trabajo logístico e institucional: «Hemos puesto toda la carne al asador y a las instituciones a trabajar para que el Vaticano vea a Córdoba como una opción».

