En la previa de Semana Santa, el párroco Osvaldo Leone destacó el valor espiritual y comunitario de la Basílica Nuestra Señora de La Consolata de Sampacho, un templo que permanece abierto las 24 horas, los 365 días del año. La iniciativa, vigente desde 2013, se sostiene gracias al compromiso de los fieles, que garantizan la adoración permanente al Santísimo Sacramento.
“El templo puede estar abierto porque siempre hay personas rezando, acompañando. Es un verdadero trabajo comunitario”, explicó Leone, quien además subrayó el apoyo constante de la Municipalidad y la Policía local para asegurar la seguridad durante la noche. La propuesta no solo representa un esfuerzo organizativo, sino también una expresión concreta de fe viva.
El sacerdote señaló que la declaración de Basílica marcó un antes y un después para la comunidad, aunque aclaró que el verdadero desafío es que ese reconocimiento se traduzca en una vivencia cotidiana. “No se trata solo de un título o de cuidar un edificio, sino de vivir la fe. Si no, el templo se convierte en un museo”, reflexionó.
En ese sentido, Leone destacó el crecimiento espiritual de la comunidad y la participación constante de fieles, tanto locales como visitantes de otras provincias, que llegan a Sampacho durante todo el año. La devoción a la Virgen de la Consolata y la adoración eucarística son, según afirmó, los pilares que sostienen esta convocatoria permanente.
De cara a los días centrales, el párroco invitó a participar de las celebraciones de Semana Santa, que incluyen misas, confesiones, un Vía Crucis viviente y la tradicional visita a las siete iglesias. “Es una oportunidad para renovar la fe y encontrarse con Dios”, expresó, al tiempo que impartió su bendición para toda la comunidad, pidiendo especialmente por quienes más lo necesitan.

