En un contexto nacional marcado por la retracción de la obra pública y la caída de recursos, el intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, defendió una gestión enfocada en la planificación, la cercanía con los vecinos y la priorización de lo social. “Los escenarios no siempre se eligen. La energía hay que ponerla en lo que podemos mejorar”, resumió durante una extensa entrevista en los estudios de Rivadavia Río Cuarto 94.7 FM en la que repasó desde acceso a la tierra hasta seguridad, infraestructura vial y desarrollo productivo.
El jefe municipal, que reconoció no haberse tomado vacaciones desde el inicio de su mandato, aseguró que vive la función con “energía y vocación”, consciente de que cuatro años de gestión son un plazo breve para una ciudad de la escala de Río Cuarto. En ese marco, remarcó que no busca excusas ante el contexto económico: “Hay que dar razones de lo que uno hace y cómo lo hace”.
Uno de los anuncios centrales fue el programa “Renovar Sueños”, que pondrá a disposición 167 lotes municipales distribuidos en distintos barrios. Según explicó, se trata de terrenos que estaban ociosos, sin tributar y sin uso social. La adjudicación será por sorteo y los valores, previamente tasados, van desde los 8 a los 45 millones de pesos, con opciones de financiación y descuentos por pago contado. Los fondos recaudados irán a un fondo específico para comprar nuevas tierras.
Además, el municipio enviará al Concejo un proyecto para eximir del pago de agua e impuesto inmobiliario a quienes construyan su vivienda única por primera vez, desde el inicio hasta la finalización de la obra, con plazos establecidos. “No es la solución total, pero es un gesto para acompañar al vecino”, indicó.
Obras y ciudad en transformación
De Rivas definió a la nueva circunvalación como “la obra vial más importante de la historia de la ciudad y hoy una de las más importantes del país”. Con 24 kilómetros, múltiples nudos viales y puentes, sostuvo que reconfigurará el crecimiento urbano y potenciará el desarrollo industrial y logístico en los accesos a la ciudad.
No obstante, reconoció un fuerte déficit en infraestructura interna: de 6.000 cuadras, unas 3.000 están pavimentadas y muchas presentan deterioro. Por eso, su gestión impulsa el plan de 100 cuadras, repavimentaciones, bacheo con varios frentes simultáneos y la ampliación del uso de la adoquinera municipal. También anticipó la duplicación de calzada en Reforma Universitaria y un esquema de obras con contribución por mejoras junto a vecinos.
Respecto a la avenida Sabatini, cuestionada por demoras, aseguró que la intervención quedará finalizada en el corto plazo, con nueva iluminación, parquización, semaforización inteligente, garitas modernas y mejoras en veredas y accesos. El objetivo, dijo, es revitalizar el sector comercial del sur.
Seguridad y prevención
El intendente consideró que la inseguridad se trata de un problema multidimensional. Destacó la inversión en la Guardia Urbana, con 137 agentes y 22 vehículos, y el programa Ojos en Alerta, que ya suma 24.000 vecinos conectados vía WhatsApp y permite respuestas rápidas desde la central de monitoreo, integrada a 422 cámaras.
«Río Cuarto tiene un 92% de luminarias LED y continuará ampliando esa cobertura. Nada va a ser suficiente si no trabajamos en conjunto: policía, justicia, municipio y comunidad”, afirmó.
Ciudad de destino
De Rivas sostuvo que cada vez más, Río Cuarto se consolida más como ciudad de destino regional. Mencionó el polo educativo —con ocho universidades y más de 27.000 estudiantes—, el polo de salud que atrae miles de personas por día y el crecimiento de parques industriales.
En lo deportivo y de eventos, resaltó la puesta en valor del autódromo, con apoyo provincial, y el impacto de contar con competencias nacionales. También defendió la necesidad de sostener la conectividad aérea, aun en un escenario complejo.
Lo que más preocupa
Más allá de la infraestructura, el intendente fue claro sobre qué le “desvela”: las adicciones, la falta de empleo y las familias que dependen del Estado para alimentarse. “Si no podemos dar oportunidades a los que menos tienen, no hay ciudad que valga”, expresó.
En cuanto al clima político local, valoró el diálogo con el Concejo Deliberante y destacó que la gran mayoría de las ordenanzas del último año se aprobaron por unanimidad, incluyendo temas sensibles como transporte, ficha limpia y regulación de cuidacoches.
De Rivas evitó hablar de futuros electorales y aseguró que pensar en eso hoy es “perder el tiempo”. Su foco, insistió, está en la gestión cotidiana. “A Río Cuarto no me lo cuentan: lo camino, lo veo y lo vivo”, dijo, al relatar que recorre solo la ciudad cada semana para tomar contacto directo con la realidad.
Con ese estilo de cercanía, el intendente apuesta a construir una gestión que combine obra pública, desarrollo económico y contención social. “Cuando termine mi mandato, quiero tener la tranquilidad de haber dado todo para que Río Cuarto esté un poco mejor”, concluyó.

