El intendente de Canals, Edgar Bruno, reconoció que le “seduce” la idea de tener un rol político en Río Cuarto, ciudad donde vivió más de 20 años y donde mantiene vínculos familiares y también políticos. Si bien aclaró que hoy su prioridad es la gestión de Canals, admitió que «gobernar una ciudad de ese tamaño sería un sueño” y que le atrae la posibilidad de transformar realidades con gestión eficiente.
En ese marco, Bruno vinculó cualquier proyección política con los resultados de su administración en Canals. Aseguró que su municipio logró sostener obras y actividades culturales aun en un contexto de caída de la obra pública, gracias a un esquema de austeridad, reducción de personal, control de compras y fuerte seguimiento del gasto. Según indicó, cerca del 90% de lo realizado se financió con fondos propios.
Al analizar la realidad de Río Cuarto, consideró que la ciudad tiene un potencial que no siempre se aprovecha y cuestionó los costos de algunos servicios tercerizados y el tamaño de las estructuras estatales. Desde su visión, una administración más eficiente permitiría mejorar servicios sin incrementar la presión impositiva.
Finalmente, sostuvo que la política le apasiona y que, como muchos dirigentes, aspira a crecer, aunque remarcó que esos pasos dependen de múltiples factores.
