La próxima visita del papa León XIV a la Argentina genera expectativas entre los fieles y también en la Iglesia local. En ese marco, el obispo de la Diócesis de Río Cuarto, monseñor Adolfo Uriona, destacó en los estudios de Rivadavia Río Cuarto 94.7 FM la importancia de la llegada del pontífice al país y puso el acento en la posibilidad de que su mensaje contribuya a generar mayor unidad y diálogo entre los argentinos.
Uriona recordó que hacía 39 años que un Papa no visitaba la Argentina, desde la presencia de Juan Pablo II en 1987, y señaló que la llegada de León XIV representa un acontecimiento especialmente significativo. “Para mí creo que va a ser muy importante y creo que sus palabras nos iluminarán porque está inspirado por el Espíritu Santo”, sostuvo.
El obispo riocuartense también explicó que su vínculo con el pontífice tiene una dimensión particular, ya que pertenece a la congregación religiosa de la Pequeña Obra de la Divina Providencia, conocida como la Obra Don Orione. Precisamente, León XIV visitará una institución vinculada a esa congregación durante su estadía en el país.
En cuanto a las expectativas de los fieles, Uriona destacó el entusiasmo que observa en las distintas comunidades de la diócesis. Según relató, ya se multiplicaron las consultas y prácticamente se encuentran cubiertos los medios de transporte organizados por las parroquias para viajar a Córdoba, donde se espera una multitudinaria celebración.
“Hay mucho entusiasmo en el pueblo de Dios”, afirmó el obispo, quien consideró que incluso existe una expectativa mayor entre los fieles que entre los propios sacerdotes, debido al esfuerzo que demanda organizar una movilización de semejante magnitud.
Pero más allá de la dimensión religiosa del acontecimiento, Uriona planteó que la visita del Papa puede representar una oportunidad para que la sociedad argentina reduzca sus niveles de confrontación. “Yo acá lo que pediría es que, si el Papa puede traer desde el Señor, que nos ayude a los argentinos a estar más unidos, a pelearnos menos, a confrontar menos, a tratar de trabajar más juntos y de poder dialogar más”, expresó.
En ese sentido, remarcó que el desafío de alcanzar una mayor reconciliación no depende exclusivamente del mensaje del pontífice, sino también de la actitud que adopte cada ciudadano. “Que el Papa no sea otra grieta más, al contrario. Pero depende más de nosotros, de cada uno de los que está escuchando”, sostuvo.
Consultado sobre el papel de la Iglesia frente a las divisiones políticas y sociales, Uriona recordó la participación que tuvo la institución durante la crisis de 2001, cuando fue convocada para integrar la denominada Mesa del Diálogo. Consideró, sin embargo, que el contexto actual es diferente y que la Iglesia ya no cumple el mismo rol institucional que en aquel momento.
De todos modos, afirmó que la Iglesia continúa promoviendo la reconciliación, la unidad y el diálogo, con especial preocupación por los sectores más vulnerables. En ese marco, valoró que León XIV incluya en su agenda una visita a un Cotolengo, como parte de una mirada centrada en quienes atraviesan situaciones de mayor necesidad.
Para Uriona, la llegada del Papa puede así trascender el ámbito estrictamente religioso y convertirse en una oportunidad para recuperar valores de encuentro y convivencia. “Me parece que los argentinos necesitamos unirnos más”, sintetizó.
