Nacido con la vocación de celebrar nuestras raíces y fomentar el encuentro social, Granja Folk se afianza como un punto de referencia para la cultura popular en la ciudad. En diálogo con el ciclo, Lucía Toledo, referente y parte de la organización, compartió detalles sobre el crecimiento, las propuestas y el espíritu colaborativo de este espacio de participación abierta.
¿Qué es Granja Folk?
Surgido formalmente hace dos años —con su puntapié inicial el 21 de septiembre de 2024—, el proyecto nació de la necesidad de revitalizar los encuentros mensuales de folklore. Más allá del hecho artístico, el propósito central es lo social, el unirse y el encontrarse.
Se trata de un espacio abierto que convoca a grupos de danza, cantantes solistas y a cualquier apasionado que desee compartir su arte. La propuesta va mucho más allá de la música y el baile: incluye talleres formativos, convocatorias a emprendedores y feriantes, y un formato dinámico que incorpora atractivos como food trucks.
Participación para todas las edades
Pensado para integrar a toda la comunidad, el ciclo convoca a público de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores. Los encuentros habituales se llevan a cabo los miércoles de 18:30 a 20:30 horas, un horario estratégico para disfrutar y compartir antes de encarar el resto de las actividades cotidianas.
Además, para optimizar la dinámica de los talleres y presentaciones, se han establecido dos categorías etarias:
- De 18 a 40 años
- De 40 años en adelante
Música en vivo y artistas destacados
La música es el corazón latiente de Granja Folk. Por su escenario han desfilado importantes exponentes de la escena local y regional, entre los que destacan:
- Roque Fernández («El hombre de la copla») junto a su grupo El Ocaso.
- Paul La Urpila Canta.
- Emilio Lucero, reconocido cantor de la ciudad.
- Guillermo Delfino y su hijo Santiago.
- El dúo Patria.
- El grupo Juana, convocado como invitado especial para los próximos encuentros dominicales.
Comunidad, economía circular y solidaridad
Uno de los pilares fundamentales de Granja Folk es su modelo de colaboración mutua. A los feriantes que participan del espacio no se les cobra tarifa alguna; en retribución, colaboran con un obsequio que luego se sortea entre los presentes mediante un bono contribución solidario de $2.000.
Todo lo recaudado a través de este bono se destina directamente a sostener, financiar y enriquecer las actividades y sorpresas del espacio cultural.
Ubicación y proyección comunitaria
Las actividades se desarrollan principalmente en las instalaciones de la Biblioteca Sagrados Corazones, trabajando de manera articulada con escuelas e instituciones de la zona, como el Centro Educativo Sabatini.
Desde la organización extienden la invitación a toda la comunidad a sumarse a los talleres, peñas y eventos venideros, reafirmando el compromiso de mantener vivas nuestras raíces, leyendas y nuestra identidad argentina.
