Wilder Brondo, padre de Bruno, el joven fallecido en un violento choque ocurrido en la intersección de Presidente Perón y Maipú, realizó un balance de la primera semana del juicio y reclamó que se investiguen los teléfonos secuestrados a los imputados. Según sostuvo, existen elementos que podrían aportar información relevante para esclarecer las circunstancias del hecho.
Durante una entrevista con La Mañana Sin Libreto, Brondo se refirió a las declaraciones de los testigos que viajaban junto a su hijo y destacó especialmente el testimonio de Eugenia Pico, quien acompañó a Bruno en la ambulancia hasta el hospital. También valoró la declaración del joven que iba sentado junto a su hijo, a quien describió como un amigo y compañero de trabajo.
El padre de la víctima señaló que durante una de las audiencias se incorporaron imágenes de una cámara ubicada en un gimnasio cercano al lugar del choque. Según explicó, en la filmación se observa a los ocupantes de la camioneta Amarok descendiendo del vehículo, un registro que consideró relevante para la investigación.
Otro de los puntos abordados fue la inspección ocular realizada en la esquina donde ocurrió el siniestro. Brondo sostuvo que esa medida permitió observar las condiciones del lugar y respaldar la hipótesis de que la camioneta aceleró pocos metros antes de llegar a la intersección. En ese sentido, mencionó también el testimonio de una persona que habría observado cómo el vehículo realizó un rebaje y aceleró.
Además, se refirió a la declaración de una mujer que llegó al lugar del hecho como colaboradora. Según relató, la testigo indicó que uno de los imputados, Pizarro, manifestó que no conducía la camioneta porque había tomado mucho alcohol. Brondo consideró que ese testimonio constituye un elemento importante para la causa.
En otro tramo de la entrevista, el padre de Bruno cuestionó que no se le haya extraído sangre a Pizarro en el hospital y afirmó que, según la declaración de una testigo, desde la Fiscalía se habría indicado que no se realizara ese procedimiento. Por ese motivo, reclamó que se investigue quién impartió esa orden y que se periten los teléfonos secuestrados a los imputados, un pedido que, según sostuvo, ya fue realizado en cinco oportunidades.
Brondo también mencionó que durante la tercera audiencia se incorporaron fotografías que había presentado anteriormente, en las que presuntamente se observa a Pizarro realizando gestos intimidatorios con un arma y burlándose de autoridades y multas. Según afirmó, las imágenes fueron entregadas al juez luego de que finalizara la declaración de una testigo.
Las próximas audiencias del juicio están previstas para el 30 de septiembre y el 2 de octubre. Mientras tanto, la familia de Bruno continúa reclamando el esclarecimiento del hecho y que se profundice la investigación sobre las circunstancias que rodearon el choque.