Con más de diez años de trayectoria en la industria de la tinta, Joel Di Santo visitó los estudios para compartir su experiencia, repasar sus viajes de trabajo por el mundo y romper con algunos de los mitos más comunes en torno al tatuaje.
De Río Cuarto al mundo (y de regreso)
Los comienzos de Joel en la profesión estuvieron marcados por la autogestión y la práctica constante. «En mis inicios no existía la piel sintética como ahora, así que no quedaba otra opción que practicar directamente sobre piel humana», recordó.
Ese camino de aprendizaje lo llevó a recorrer diversos destinos internacionales, sumando experiencias laborales en Italia y Centroamérica. Hoy, establecido nuevamente en Río Cuarto con su propio estudio ubicado en la Galería Sobremonte (Sobremonte 532), proyecta continuar intercalando su trabajo local con nuevos viajes de trabajo.
Mitos, dolor y la falsa promesa del «tatuaje blanco»
Durante la charla, Di Santo abordó uno de los temas centrales para quienes deciden plasmarse una obra en el cuerpo: el dolor y las zonas más sensibles.
- Zonas críticas: La cabeza, el cuello, las costillas, las manos y el empeine encabezan la lista de las áreas con mayor sensibilidad al dolor.
- El uso de anestesia: Para aliviar el proceso, el tatuador comentó que comercializa cremas anestésicas de uso previo, diseñadas para adormecer la zona durante sesiones de entre 2 y 3 horas.
- El mito del blanco: Uno de los puntos más aclaratorios de la entrevista fue el uso de la tinta blanca. Joel advirtió que los tatuajes realizados en su totalidad con este color no perduran, ya que el pigmento suele quemarse con la exposición solar o tornarse grisáceo. En el trabajo profesional, el blanco se utiliza casi de manera exclusiva para generar contrastes, volumen y destellos de brillo.
Anécdotas de taller: ortografía y tatuajes de pareja
A lo largo de una década, las historias de clientes suman de todo. Joel confesó entre risas que en sus primeros años cometió algún error ortográfico por confiar ciegamente en la revisión que hacía el propio cliente de la plantilla antes de empezar.
Asimismo, aconsejó tener precaución a la hora de tatuarse en pareja: recordó casos de clientes que regresaron a las pocas semanas buscando tapar (o realizar un cover-up de) el nombre de un amor reciente. «Siempre es recomendable optar por un diseño representativo o un símbolo antes que un nombre directo», sugirió.
Por último, remarcó la importancia del asesoramiento consciente a los clientes más jóvenes y el estricto cumplimiento de la autorización de los padres en el caso de menores de edad.
Ubicación del estudio: Galería Sobremonte (Sobremonte 532, Río Cuarto).