Javier “Petete” Beviacqua es uno de los últimos referentes que mantiene vigente en Río Cuarto la disciplina de tiro de precisión, una especialidad olímpica que practica desde los 6 años y que hoy sostiene con entrenamiento, sacrificio y recursos propios.
“Soy el último que queda en lo que es precisión”, contó Beviacqua a La Mañana Sin Libreto, quien explicó que la competencia de aire comprimido a 10 metros contempla 60 disparos en una hora y cuarto, luego de un período de preparación y ensayo. El objetivo es alcanzar el mayor puntaje posible y quedar entre los ocho mejores para acceder a la instancia final.
Su vínculo con el tiro comenzó en la infancia, de la mano de su padre, quien fue presidente del Tiro Federal de Río Cuarto durante 12 años. “Empecé a los 6 años y hoy tengo casi 52 y seguimos homenajeando a mi viejo que ya no está más”, relató.
Actualmente compite en las fechas de la Federación y busca la clasificación para distintas competencias nacionales e internacionales. En septiembre afrontará la última fecha de la Federación y luego tiene previstas convocatorias para el Sudamericano, el Transandino Argentina-Chile y el Nacional.
Sin embargo, detrás de su desempeño deportivo existe un enorme esfuerzo personal. Beviacqua trabaja unas 10 horas diarias y dedica casi dos horas diarias del tiempo libre que le queda, para entrenamiento. Practica durante la semana en un espacio que acondicionó en el garaje de su casa y los fines de semana en el Tiro Federal de Río Cuarto.
El principal obstáculo son los costos. “Yo estoy compitiendo a pulmón”, afirmó. Según explicó, debió resignar participaciones en competencias nacionales e internacionales por falta de recursos, entre ellas un clasificatorio para los Panamericanos de Perú.
A pesar de las dificultades, asegura que mantiene el objetivo de representar a su ciudad y a la Universidad Nacional de Río Cuarto. “Lo que más me gusta es representar a Río, mi ciudad”, sostuvo.
Beviacqua también aprovechó para invitar a quienes quieran conocer esta disciplina a acercarse al Tiro Federal de Río Cuarto. Su deseo, además de continuar compitiendo al máximo nivel, es encontrar nuevos jóvenes que se interesen por una actividad que, según remarcó, “jamás faltó en una olimpiada”.
“Me hace falta un compañero”, reconoció. Y dejó abierta la invitación para quienes quieran descubrir un deporte que exige precisión, concentración, técnica y muchas horas de entrenamiento.
