La docente e intérprete Mónica Eskenazi destacó la importancia de utilizar correctamente el término “lengua de señas” y explicó que, al igual que ocurre con los idiomas orales, cada país posee su propia lengua. “No es universal como muchos creen. Existe una lengua de señas internacional, pero también debe aprenderse”, señaló.
Durante la entrevista en Café con Borra, Eskenazi remarcó que la comunicación en lengua de señas no solo se construye con las manos, sino también con las expresiones faciales y corporales. “La entonación que los oyentes transmiten con la voz, las personas sordas la expresan con el rostro y el cuerpo”, explicó al referirse a la interpretación de canciones y emociones.
Además, sostuvo que cualquier persona puede aprender lengua de señas sin importar la edad. “Lo que determina el aprendizaje es la intención. Siempre podemos aprender”, afirmó, al tiempo que alentó a ampliar el acceso a esta herramienta de inclusión.
Finalmente, se refirió a la realidad de los niños con discapacidad auditiva y subrayó la necesidad de que las familias mantengan la comunicación desde los primeros años de vida. Según indicó, el acompañamiento temprano resulta fundamental para favorecer el desarrollo del lenguaje y la integración de las personas sordas.

