En una nueva columna radial en Café con Borra, el coach ontológico Gustavo Rubíes abordó el concepto de ikigai, un término de origen japonés que refiere al propósito o razón de ser de las personas. En un intercambio distendido, el especialista invitó a reflexionar sobre el sentido de la vida en una sociedad que, según advirtió, muchas veces “funciona en automático”.
“El ikigai tiene que ver con eso que te da ganas de levantarte todos los días”, explicó Rubíes. Se trata de una construcción que integra cuatro dimensiones: lo que una persona ama, aquello en lo que es buena, lo que el mundo necesita y aquello por lo que puede recibir una retribución. “Cuando esas cuatro patas se conectan, aparece ese centro que los orientales llaman ikigai”, señaló Rubíes.
Sin embargo, el coach reconoció que no se trata de un camino sencillo. “No es habitual detenerse a pensar. Muchas personas viven sin preguntarse si lo que hacen tiene sentido o si responde a quienes realmente son”, planteó. En ese marco, remarcó la importancia de recuperar intereses postergados, muchas veces vinculados a la infancia o a pasiones que quedaron relegadas por las exigencias laborales y sociales.
Rubíes también destacó el valor del entorno y de la mirada de los otros para identificar talentos. “Hay cosas que hacemos naturalmente y no registramos como habilidades, pero los demás sí las ven. Ahí puede haber una pista importante”, explicó. Además, subrayó el rol de la comunidad: “Siempre aparece el otro. Cuando hacemos algo que también beneficia a los demás, el sentido se potencia”.
Finalmente, el especialista dejó una invitación abierta: frenar, reflexionar y revisar el propio camino. “El desafío es no esperar a una crisis para hacerse estas preguntas. Volver a conectar con lo que nos gusta, con lo que somos, puede hacer la vida mucho más plena”, concluyó.

