El coleccionismo, lejos de ser solo una acumulación de objetos, es una práctica atravesada por la historia, la identidad y las emociones. Así lo reflejaron el artista plástico Marcelo Babini y el presidente del Centro Numismático y Filatélico del Sur Cordobés, Ricardo González Achaval, en la antesala de un evento que reunirá a aficionados de toda la región.
Durante la charla en el programa Café con Borra, ambos coincidieron en que el valor del coleccionismo no está necesariamente en lo económico.
“La satisfacción pasa por completar una serie, por encontrar esa pieza que falta”, explicó González Achaval, trazando un paralelismo con los clásicos álbumes de figuritas. En ese sentido, remarcó que muchas veces el mayor placer no está en los objetos más costosos, sino en aquellos que permiten cerrar una colección o tienen un significado especial.
El referente numismático también compartió un dato que despertó curiosidad: la existencia de siete tipos de billetes emitidos por el Banco de Río Cuarto a fines del siglo XIX, impresos en Estados Unidos y con alegorías ajenas a la identidad local. “Quien tenga uno de esos billetes en su casa, tiene un verdadero tesoro”, afirmó, al tiempo que alentó a revisar antiguos cajones familiares en busca de piezas olvidadas.
Por su parte, Babini abordó el coleccionismo desde una mirada más artística e histórica. Actualmente enfocado en monedas del período colonial, explicó que el paso de “juntar” a “coleccionar” implica incorporar conocimiento, establecer criterios y profundizar en el estudio de cada pieza. “Ahí es donde la colección se vuelve más interesante, porque empieza a contar una historia”, señaló.
Ambos destacaron que el coleccionismo también funciona como una forma de preservar la memoria. Cada objeto —una moneda, un billete, una obra o incluso un juguete— puede convertirse en un testimonio del pasado y en una conexión emocional con distintas etapas de la vida.
En ese marco, el encuentro previsto para este domingo 19 de abril, de 14 a 20 hs. en el Galpón Blanco del Andino con entrada libre y gratuita, buscará reunir a coleccionistas, curiosos y público en general, promoviendo el intercambio de piezas, saberes y experiencias. Una oportunidad para redescubrir que, detrás de cada objeto guardado, hay mucho más que valor material: hay historia, identidad y pasión.

