El productor ganadero Hugo Elorza analizó la situación actual del mercado de la carne y explicó que los precios responden, en gran medida, a un proceso productivo largo y a la caída histórica del stock bovino. Según señaló, las dificultades se remontan a mediados de la década de 2000, cuando restricciones a las exportaciones provocaron una fuerte reducción de cabezas, situación que todavía impacta en la oferta disponible.
Elorza explicó que producir carne es un proceso biológico que demanda años. Desde la cría de una ternera hasta que el animal llega a consumo pueden pasar más de dos años, por lo que recomponer el rodeo llevará tiempo. En ese contexto, sostuvo que recién ahora comienzan a darse condiciones para una recuperación, aunque advirtió que será lenta y dependerá de créditos accesibles y reglas estables para el sector.
El productor indicó que muchos ganaderos están optando por engordar animales más pesados para compensar la menor cantidad de hacienda. Esto permitiría aumentar los kilos producidos sin incrementar significativamente el número de animales, aunque implicará cambios en el consumo. “La gente va a tener que acostumbrarse a animales más grandes, pero la carne seguirá siendo tierna y de buena calidad”, señaló.
Respecto a los precios, estimó que el kilo de carne en pie ronda entre 5.200 y 5.500 pesos, mientras que en las carnicerías puede alcanzar valores cercanos a los 20.000 pesos. Según explicó, la diferencia se debe al rendimiento del animal y a los costos de toda la cadena comercial, que incluyen frigoríficos, intermediarios y comercios minoristas.
Finalmente, consideró que el valor de la carne podría estar cerca de un techo, aunque aclaró que la evolución dependerá de factores como la demanda internacional y el tipo de cambio. “El productor lo que más quiere es producir más carne para que alcance al consumo interno y también para exportar”, concluyó.

