Tras el anuncio del Gobierno nacional de permitir un mayor porcentaje de bioetanol en las naftas —una medida que busca contener la suba de los combustibles—, referentes del sector valoraron la iniciativa, aunque advirtieron que será clave su reglamentación para que tenga impacto real.
En ese marco, el director del Clúster AgTech Río Cuarto y presidente de Vaca Viva, Germán Di Bella, consideró a Sin Libreto Modo Selfie que se trata de “una excelente noticia” para la industria, que asegura estar en condiciones de responder a una eventual mayor demanda. “Toda la industria del bioetanol a partir de maíz está preparada para cubrir esto. Las plantas de Córdoba han ampliado su capacidad y hoy podrían abastecer sin problemas un aumento del corte”, explicó.
Di Bella subrayó además que el uso de biocombustibles no solo contribuye a reducir costos, sino que también tiene ventajas impositivas y ambientales. “El bioetanol no está alcanzado por impuestos como el del dióxido de carbono o a los combustibles líquidos, por su origen renovable. Eso permite abaratar el precio final y, al mismo tiempo, reducir la contaminación”, indicó.
No obstante, el referente advirtió que el anuncio deberá traducirse en normas concretas. “Habrá que ver cómo se reglamenta, porque si no queda solo en una intención y luego dependerá de las petroleras si adoptan o no ese compromiso”, planteó, al tiempo que recordó que Argentina recurre a la importación de combustibles cuando crece la demanda interna.
En cuanto a la competitividad del sector, sostuvo que hoy el bioetanol local se encuentra por debajo del precio de importación, lo que lo posiciona favorablemente frente a alternativas externas. “Somos competitivos porque hubo inversión durante años. Eso nos permite discutir precios con las petroleras en condiciones de mercado”, señaló.
Desde una mirada estratégica, Di Bella remarcó que una mayor participación de biocombustibles podría incluso permitir exportar más petróleo. “Podríamos usar más bioetanol en el mercado interno y liberar hidrocarburos para exportación”, afirmó.
Finalmente, planteó que el objetivo de fondo debería ser ampliar el desarrollo de la bioeconomía en el país. “Hoy el 15% de corte se puede cubrir, pero aspiramos a más. Queremos que haya nuevas plantas, más empleo y desarrollo en distintas regiones. Brasil es un ejemplo, con niveles de mezcla mucho más altos y un mercado que incluso ofrece bioetanol puro en surtidor”, concluyó.

