La doctora Verónica Lutri, docente del Departamento de Geología de la Universidad Nacional de Río Cuarto, presentó un documental que pone el foco en una problemática silenciosa pero creciente: la contaminación de los acuíferos en la llanura pampeana cordobesa. La producción surge a partir de su trabajo como corresponsal del Centro Internacional de Evaluación de los Recursos de Agua Subterránea (IGRAC), con sede en los Países Bajos y vinculado a la UNESCO.
La iniciativa comenzó en 2023, cuando Lutri fue seleccionada para documentar historias locales vinculadas al agua subterránea. A partir de allí, recopiló material audiovisual en salidas de campo, relevamientos de pozos y testimonios de pobladores rurales. “Buscamos mostrar el territorio tal como es, lejos de la mirada idealizada del campo. En la mayoría de los casos, se trata de una gran industria a cielo abierto”, explicó Lutri al micro Suma Tecnología.
El eje del trabajo está puesto en el impacto de los agroquímicos, particularmente herbicidas como el glifosato y la atrazina. Según detalló, investigaciones realizadas durante más de tres décadas evidencian que estos compuestos no se degradan en las capas superficiales del suelo como se creía, sino que alcanzan acuíferos a profundidades de entre 5 y 20 metros. “También están presentes en aguas superficiales y suelos, con concentraciones significativas”, advirtió.
Lutri remarcó que el problema se inscribe en un modelo productivo basado en la agricultura intensiva. En ese sentido, señaló que el uso de agroquímicos en Argentina pasó de 30 millones de litros anuales en la década del ’90 a unos 600 millones en la actualidad. “Se trata de un sistema difícil de revertir, aunque empiezan a surgir experiencias agroecológicas que buscan reducir estos insumos”, indicó.
En cuanto al impacto en la salud, la especialista aclaró que las redes de agua potable en ciudades suelen estar más protegidas, pero advirtió sobre riesgos en zonas rurales o localidades pequeñas donde se utilizan perforaciones individuales. Además, alertó sobre la exposición en áreas periurbanas, donde los contaminantes pueden llegar por vía aérea.
El documental, que será difundido a través de las plataformas de IGRAC y redes del grupo de hidrogeología “Agua Subte Geoambiental”, busca generar conciencia y aportar evidencia sobre una problemática que, según Lutri, requiere mayor visibilidad y debate público.

