El neurocirujano y neurointervencionista Iván Aznar destacó la importancia de incorporar hábitos saludables desde edades tempranas y advirtió sobre la necesidad de actuar rápidamente ante los primeros síntomas de un accidente cerebrovascular.
La prevención de los accidentes cerebrovasculares (ACV) comienza mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. Así lo señaló a La Mañana Sin Libreto el doctor Iván Aznar, neurocirujano y neurointervencionista, quien remarcó la importancia de sostener hábitos saludables a lo largo de toda la vida para reducir los riesgos de las enfermedades vasculares.
En una entrevista radial, el especialista identificó tres pilares fundamentales para la prevención: una alimentación saludable, la actividad física y el control de las enfermedades y conductas que pueden acelerar el deterioro vascular. En ese sentido, hizo hincapié en el seguimiento de la hipertensión arterial y la diabetes, además de abandonar el hábito de fumar.
Aznar también destacó una mayor conciencia entre las nuevas generaciones sobre el cuidado integral de la salud, que incluye no solamente el bienestar físico, sino también la salud mental, la reducción del estrés y la calidad de vida. Según explicó, los beneficios de estas prácticas son acumulativos, por lo que cuanto antes se incorporen, mejores serán sus resultados a largo plazo.
Otro aspecto central es reconocer las señales de alerta de un ACV y actuar sin demoras. Entre los síntomas que deben llamar la atención mencionó la pérdida repentina de fuerza o movilidad en una mano, una pierna o la mitad del cuerpo, las dificultades para hablar, las alteraciones del nivel de conciencia y la aparición de un dolor de cabeza súbito e inusualmente intenso.
El profesional explicó que los accidentes cerebrovasculares pueden ser isquémicos, cuando se obstruye un vaso sanguíneo e impide el flujo de sangre, o hemorrágicos, cuando un vaso se rompe y provoca una hemorragia. La diferenciación requiere estudios médicos, como una tomografía computada o una resonancia magnética.
En este contexto, Aznar insistió en la importancia de buscar asistencia médica de inmediato ante la aparición de síntomas compatibles con un ACV. Advirtió que, en muchos casos, la ausencia de dolor lleva a las personas a esperar para comprobar si las molestias desaparecen, una decisión que puede hacer perder un tiempo valioso para el tratamiento.
“Seguimos perdiendo tiempo valioso en algunas instancias que son una oportunidad de recuperar”, señaló el especialista, quien reconoció que la atención de estos episodios mejoró en comparación con años anteriores, aunque todavía existen desafíos para agilizar la respuesta sanitaria.
La premisa, concluyó, es clara: la prevención debe formar parte de la vida cotidiana y, ante la sospecha de un accidente cerebrovascular, cada minuto cuenta. Buscar atención médica inmediata puede resultar determinante para reducir las secuelas y mejorar las posibilidades de recuperación.
