En una entrevista con el Psiquiatra Guillermo Cucco ,se analizó un informe reciente que advierte que, para el año 2045 (en menos de dos décadas), aproximadamente la mitad de la población mundial podría llegar a presentar algún tipo de trastorno mental o psiquiátrico.
Aumento generalizado del malestar cotidiano:
El profesional confirma que existe un incremento muy marcado en las patologías psiquiátricas, destacando especialmente la suba en los niveles de ansiedad con los que convive la sociedad, los cuadros de tensión constante, los episodios de angustia y un estrés elevado que permea la vida diaria. Esto se refleja de manera directa en el notorio aumento de las consultas médicas, la demanda de tratamientos y la creciente medicalización de la población.
Factores detrás de la búsqueda rápida de soluciones:
Ante la pregunta sobre por qué tantas personas recurren a fármacos para buscar estabilidad, el especialista explica que confluyen varios factores. Por un lado, la sociedad vive bajo un estrés muy intenso y constante. Por otro lado, existe una tendencia a buscar resultados rápidos: las personas muchas veces no están dispuestas a sostener tratamientos prolongados o psicoterapias que requieren tiempo, paciencia, participación familiar y la superación de barreras con los servicios sociales. Aunque los fármacos son herramientas sumamente útiles y beneficiosas para mejorar la calidad de vida cuando se indican correctamente, a menudo se abusa de ellos como una vía de escape rápida ante problemas más profundos.
Causas sociales y económicas del malestar:
Entre los detonantes que hacen estallar esta situación en el consultorio, el profesional señala factores sociales y económicos de gran peso, tales como la inestabilidad financiera, las dificultades y la pérdida de empleos (con especial impacto en los jóvenes), los problemas familiares y un clima generalizado de irritabilidad, intolerancia y nerviosismo. A esto se suma la pérdida de redes sociales de contención y la exigencia de inmediatez que impide sostener esfuerzos a largo plazo.
El impacto preocupante en los jóvenes y el fenómeno del suicidio:
Al abordar el tema de los suicidios en los medios y la creciente alarma social, el especialista confirma que ha habido un incremento muy marcado en las conductas, intentos y suicidios consumados, principalmente en la población joven. Explica que esto ocurre porque los jóvenes, al carecer a veces de la madurez psicológica necesaria, suelen mostrarse muy extremistas ante las pequeñas adversidades: pasan rápidamente de sentir que «todo está muy bien» a creer que «todo está mal» ante la falta de éxito inmediato. Sobre el dilema de hablar o no de este tema por temor al «efecto contagio o dominó», el profesional es tajante: es sumamente importante poner estas situaciones sobre la mesa, conversarlas y consultarlas a tiempo, ya que una intervención temprana puede cambiar por completo el curso de una crisis.
Parámetros para identificar un problema psicológico:
Respecto a cómo distinguir cuándo una persona «está loca» o simplemente atraviesa un momento difícil, se aclara que no existe un límite estricto o matemático. Sin embargo, el umbral clínico comienza a notarse cuando las conductas, las emociones, las actitudes y el funcionamiento general de la persona se vuelven desadaptativos y disfuncionales. Cuando alguien empieza a manejarse con niveles de malestar muy intensos, angustia o ansiedad que dañan su bienestar, ya no se trata de un funcionamiento óptimo o saludable, lo que amerita una evaluación profesional y un posible tratamiento específico.
Diferencias entre géneros:
Al evaluar si estas problemáticas afectan más a hombres o a mujeres, el especialista detalla que en lo que respecta al estrés general, los niveles de ansiedad, la tensión y el malestar cotidiano, el problema afecta por igual a ambos sexos. Si bien existen patologías específicas que tienen mayor prevalencia en determinadas edades o géneros, el fenómeno del malestar social y la irritabilidad actual no distingue sexos y se ha generalizado en toda la población.
