Evangelina, una vecina de Villa María de 57 años, comparte un conmovedor relato sobre su diagnóstico de cáncer de cérvix que derivó en la zona entre la vagina y el intestino grueso, alcanzando un tamaño de 10 centímetros tras múltiples quimioterapias y radioterapias. Ante la falta de más opciones de tratamiento curativo, su enfoque actual se centra en los cuidados paliativos, un sistema de acompañamiento integral con cuatro médicos y un asistente terapéutico que garantizan contención hasta el final. A pesar de los momentos de tristeza, su mayor motor es el profundo deseo de vivir para cumplir su sueño de abrazar por primera vez a su nieto en noviembre, a quien ya pudo ver en una ecografía 5G.
Entorno familiar y el impacto emocional
- Red de apoyo y familia: Vive junto a su madre de 85 años y dos sobrinos que quedaron tras el fallecimiento de su hermano, mientras sus dos hijos (de 35 y 32 años) la acompañan de cerca en cada internación, especialmente su hija.
- Origen del diagnóstico: Relaciona el impacto emocional de la enfermedad con duros golpes del pasado, incluyendo la pérdida de su padre y el suicidio de su hermano ocurridos poco antes de recibir su diagnóstico.
- Sustento y solidaridad: Al no poder continuar con su trabajo independiente repartiendo paquetería postal, se sostiene mediante la ayuda económica de allegados y la venta de sus tejidos. Para evitar estafas con las donaciones, habilitó oficialmente la cuenta de ayuda bajo el alias evange.tejidos, advirtiendo que solo utilicen este identificador exacto.
Cobertura médica y el valor de los cuidados paliativos
- Destaca con orgullo que su obra social —perteneciente al personal de la industria de la alimentación y con cobertura en el Sanatorio Cruz Azul y el Hospital de Villa María— le cubre el 100% de los costos médicos, estudios y complejos medicamentos para el dolor.
- Envía un mensaje alentador a otras personas que atraviesan situaciones similares, instándolas a no rendirse en la cama, a buscar ayuda profesional ante el dolor y a confiar en los cuidados paliativos como una forma digna y acompañada de tránsito.