De estar preso casi 6 años a dedicar su vida a brindar una segunda oportunidad a otros de sus pares

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Julio César Castro sabe que una segunda oportunidad puede cambiar una vida. Él mismo tuvo que atravesar un proceso de transformación después de pasar casi seis años privado de su libertad. Hoy, esa experiencia se convirtió en el motor de una tarea solidaria que lleva adelante desde la ONG Luz en tu Camino, una organización que trabaja en la reinserción laboral y social de personas que atravesaron situaciones de vulnerabilidad.

“Mi pasado me llevó hasta estar privado de la libertad por casi seis años. Ahí me pude dar cuenta de que le estaba errando”, contó Castro, quien reconoce que haber vivido en primera persona determinadas situaciones le permite comprender mejor a quienes hoy necesitan ayuda.

La ONG comenzó enfocándose en la reinserción de exconvictos mediante la producción de ladrillos block y actividades comunitarias, pero con el tiempo amplió su campo de acción. Actualmente también acompaña a personas en situación de calle, adultos que no pueden afrontar un alquiler y personas con problemas de consumo, en coordinación con organismos estatales.

Para Castro, uno de los principales obstáculos es lograr que quienes reciben ayuda estén dispuestos a modificar sus hábitos. La organización propone rutinas, horarios y actividades como parte del proceso de inclusión. “Eso es lo que hace que también te ayude a incluirte laboralmente, socialmente”, explicó.

Su propia historia también le permitió comprender los prejuicios que enfrentan quienes recuperan la libertad. “La oportunidad es fundamental”, sostuvo, al advertir que la falta de trabajo y el rechazo social pueden empujar nuevamente a una persona hacia el delito y la cárcel.

Además de su tarea social, Castro continúa trabajando como plomero, gasista y realizando trabajos de cloacas, agua y pintura. Buena parte de lo que obtiene de esas actividades termina destinado a sostener las acciones de la organización.

La ayuda cotidiana también se traduce en acciones concretas. Cada semana, integrantes de Luz en tu Camino preparan y distribuyen decenas de viandas entre personas en situación de calle. También reciben ropa, calzado, alimentos, muebles y electrodomésticos para luego entregarlos a quienes los necesitan. “Nosotros no vendemos. Se lo damos a quien lo necesite”, remarcó.

Pero son las historias de quienes logran salir adelante las que, según Castro, representan la mayor recompensa. Personas que consiguen un trabajo, que son formalizadas laboralmente o que logran dejar atrás el consumo son parte de esos pequeños grandes logros.

“Hace tres meses que estoy limpio”, le dijo recientemente uno de los jóvenes que acompaña la organización. Para Castro, escuchar algo así representa una de las mayores satisfacciones de su tarea.

Otro caso que recuerda especialmente es el de un hombre al que encontró durmiendo dentro de una casilla de gas, en muy malas condiciones de salud. Tras asistirlo y llevarlo al hospital, descubrieron que tenía una diabetes severa. Hoy lleva más de un mes sin consumir, participa activamente de un espacio de terapia grupal y recuperó parte de su autonomía.

“Cuando vos lograste reinsertar una persona, incluir una persona socialmente, laboralmente, y te dice ‘estoy trabajando, me blanquearon’, esa es la mayor satisfacción”, resumió.

Julio no se define por su pasado, sino por lo que decidió hacer con él. Y cuando le preguntaron qué le gustaría hacer “cuando sea grande”, respondió sin dudar: “Lo que estoy haciendo ahora”.

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