La Asociación Protectora de Animales de Río Cuarto expresó su preocupación por el incremento de casos de moquillo en perros de la ciudad y pidió a la comunidad reforzar las medidas de prevención, especialmente mediante la vacunación y la castración responsable. Además, destacaron el rol de la solidaridad vecinal para asistir a los animales en situación de calle.
En diálogo con La Mañana Sin Libreto, Fernanda Piovano, integrante de la entidad, explicó que la organización trabaja activamente para facilitar el acceso a las castraciones gratuitas, gestionando turnos, traslados y, en muchos casos, medicamentos para quienes no pueden afrontar esos gastos. Sin embargo, advirtió que la reproducción no controlada continúa generando el abandono de cachorros y favoreciendo la propagación de enfermedades.
«Hoy Río Cuarto presenta numerosos casos de perros con moquillo. Nosotros, como meras voluntarias, no alcanzamos a dar respuesta a todos los casos que aparecen en la ciudad. Por eso apelamos a que la gente sea responsable: si reproduce a su animal o si adopta, que vacune. Es la única herramienta que tenemos para prevenir una muerte muy dolorosa», afirmó Piovano.
La proteccionista indicó que los principales síntomas incluyen mucosidad, fiebre, decaimiento, pérdida del apetito, dificultades para caminar y, en los casos más avanzados, manifestaciones neurológicas. También recordó que la vacunación debe iniciarse en los cachorros a los 45 días y mantenerse con los refuerzos correspondientes durante toda la vida del animal.
Por otra parte, Piovano señaló que el Centro de Reinserción Municipal alberga actualmente a más de 250 animales, entre perros, gatos y caballos, todos a la espera de una familia. En ese sentido, invitó a la comunidad a participar de los paseos recreativos que realizan los sábados, una actividad que permite generar un primer vínculo con los animales y favorecer su adopción.
Finalmente, destacó el valor del compromiso comunitario y relató el caso de vecinos de calle Yayay que se organizaron para asistir a un perro enfermo de moquillo, aportando refugio, atención veterinaria y medicamentos. «De eso se trata: de sumar voluntades para ayudarnos, sabiendo que la situación económica hoy no es fácil», concluyó.
