La experiencia excepcional del horario comercial corrido durante la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra reabrió en Río Cuarto un debate de larga data. Consultado sobre la posibilidad de avanzar hacia ese esquema de manera permanente, el intendente Guillermo De Rivas consideró que se trata de una discusión válida, aunque dejó en claro que la decisión corresponde exclusivamente al sector comercial y no al Municipio.
El jefe comunal aclaró a La Mañana Sin Libreto que la administración municipal no tiene injerencia para establecer los horarios de atención de los comercios y remarcó que cualquier cambio debe surgir de un acuerdo entre los propios empresarios, atendiendo a las necesidades del mercado y a las costumbres de los consumidores.
«Siempre es bueno evaluar distintas alternativas, pero es una decisión estrictamente comercial. Nosotros estaremos acompañando lo que dispongan los comerciantes», señaló.
De Rivas recordó que actualmente ya existen negocios que trabajan bajo la modalidad de horario corrido y consideró que la jornada especial implementada por el partido de la Selección puede servir como una referencia para analizar el comportamiento de los consumidores, aunque advirtió que el contexto económico obliga a actuar con cautela.
En ese sentido, expresó su preocupación por la situación que atraviesa la actividad comercial de la ciudad. Señaló que la caída del consumo limita el margen para realizar pruebas o modificaciones que impliquen riesgos para los negocios, especialmente cuando muchos comerciantes realizan un gran esfuerzo para sostener sus empresas y preservar los puestos de trabajo. Sus declaraciones se producen en un escenario marcado por una retracción de la actividad económica y del comercio local, que continúa afectando al sector.
«Hoy está difícil y tampoco hay tanto margen para andar arriesgando o probando a ver si funciona o no», afirmó.
El intendente agregó que la preocupación del Municipio trasciende el impacto sobre la recaudación y se centra principalmente en la salud de la economía local. «Nos preocupa la caída de la actividad porque pone en dificultades a empresarios que siguen apostando, muchas veces sosteniendo el empleo con recursos propios», expresó.
Finalmente, De Rivas alentó a que el debate continúe entre las instituciones representativas del comercio, con el objetivo de encontrar el esquema que mejor se adapte a la realidad de Río Cuarto y contribuya a fortalecer la actividad económica sin poner en riesgo su sostenibilidad.

