Llamarse Leonel Messi tiene sus ventajas, sus confusiones y una colección interminable de anécdotas. El arquitecto riotercerense Leonel Adrián Messi convive desde hace años con un nombre que inevitablemente despierta sonrisas, incredulidad y hasta ovaciones en las salas de espera.
«Soy Leonel Messi… pero no el que esperan», bromea apenas comienza la entrevista con La Mañana Sin Libreto. Asegura que nunca conoció al capitán de la Selección Argentina y que ni siquiera pudo verlo jugar en persona cuando visitó Córdoba. Sin embargo, su parecido nominal con el astro del fútbol lo convirtió en protagonista involuntario de situaciones tan insólitas como divertidas.
Cuenta que en consultorios médicos más de una vez el profesional creyó que la secretaria le estaba haciendo una broma cuando leyó su nombre. En otros casos, cuando lo llaman por pantalla, la sala entera levanta la vista esperando que aparezca «el» Lionel Messi, e incluso alguna vez lo recibieron con aplausos.
Las redes sociales tampoco le dan respiro. Aunque él asegura no tener Instagram ni Facebook, recibe mensajes desde distintos países e idiomas por WhatsApp, mientras sus hijas insisten desde hace años para que aproveche comercialmente la coincidencia. «Una community manager me dijo que con un Instagram me aseguraba la jubilación, pero nunca quise saber nada», reconoce entre risas.
La historia tiene incluso un posible origen familiar. Tanto su familia como la del futbolista descienden de inmigrantes provenientes de Macerata, Italia. «Nunca verificamos si hay algún parentesco, pero los dos venimos de la misma zona y nuestros bisabuelos llegaron al país prácticamente en la misma época», comenta.
Mientras el mejor futbolista del mundo sigue escribiendo páginas doradas en la historia del deporte, el arquitecto cordobés continúa construyendo edificios… y acumulando anécdotas. La última se la dedica a Google: «Cuando escribís Leonel Messi, el buscador te pregunta si quisiste decir Lionel Messi. Para Google, mi nombre todavía es un error».

