Caburé, el equipo de rugby inclusivo de Uru Curé, atraviesa su mejor momento desde su creación hace cinco años. Con cerca de 30 jugadores y un plantel de 13 entrenadores, el proyecto continúa creciendo y hoy convoca a jóvenes de Río Cuarto y localidades de la región, consolidándose como un espacio de inclusión, amistad y desarrollo personal.
El entrenador Salvador Mosso destacó en el programa Café con Borra que el equipo nació con el objetivo de acercar el rugby a personas con discapacidad, pero remarcó que el deporte terminó siendo una herramienta para mucho más. «Lo importante no es ganar o perder, sino la convivencia y la posibilidad de que los chicos socialicen, viajen y vivan experiencias que antes parecían impensadas», señaló. Además, recordó que Caburé fue el primer equipo de estas características en Córdoba y que su crecimiento impulsó la creación de otras propuestas similares en la provincia.









Uno de los integrantes del plantel, Fernando Muñoz, quien tiene autismo y forma parte del equipo desde sus inicios, aseguró que el rugby cambió su vida. «Me enamoré del deporte y encontré un lugar para hacer amigos y compartir. A los chicos que están en su casa les diría que se animen, que den el paso, porque les va a hacer muy bien», expresó.
Caburé funciona dentro de Uru Curé como una división más del club y desarrolla entrenamientos dos veces por semana bajo la modalidad Mixed Ability, que reúne en un mismo equipo a jugadores con y sin discapacidad. Más allá de la competencia, el objetivo principal es fomentar la inclusión, el compañerismo y demostrar que el deporte puede convertirse en una poderosa herramienta de integración social.

