En su libro Todas mis maternidades, Luciana Altobelo resume 14 años de dolor, lucha, esperanza y amor, que atravesó en su incesante búsqueda por convertirse en madre. Tratamientos de fertilidad asistida, pérdidas gestacionales, reiterados intentos de adopción y subrogación de vientre, forman parte de un camino que hoy comparte en un libro como una forma de acompañar a otras personas que atraviesan situaciones similares.
“Mis maternidades no son solo las de Salvador y Olivia. Son también las invisibles, las que soñé, las que perdí y las que lloré”, expresó Altobelo durante una extensa y emotiva entrevista en el programa Café con Borra, que emite radio Rivadavia Río Cuarto 94.7 FM y Golden FM 107.9 FM.

Madre de Salvador, de 5 años, y Olivia, de 14 meses, Luciana contó que llegar a concretar su maternidad implicó una década de tratamientos, siete transferencias embrionarias y dos abortos espontáneos.
La autora explicó que el libro comenzó a escribirse en 2023, cuando junto a su esposo retomaron la búsqueda de un segundo hijo, esta vez impulsados por el deseo de Salvador de tener una hermanita. Allí reaparecieron dos caminos: volver a inscribirse para adoptar y aceptar finalmente la propuesta de una amiga que años atrás se había ofrecido a gestar por ella.

“Yo sabía que iba a ser mamá, aunque no supiera cuándo ni cómo”, sostuvo. En ese sentido, reflexionó sobre cómo el deseo de maternar trasciende la experiencia biológica y comienza mucho antes de la llegada de un hijo. “La maternidad se va gestando en el corazón”, afirmó.
En el libro, Altobelo también aborda con crudeza el impacto físico y emocional de los tratamientos de fertilidad, la invasión médica, la ansiedad y las pérdidas. “Hay mucho silencio sobre la fertilidad y sobre el duelo gestacional. No nos permitimos hablar de eso”, señaló. Además, remarcó la importancia del acompañamiento terapéutico y de las redes afectivas para atravesar esos procesos.
Uno de los capítulos más conmovedores de su historia está ligado a la subrogación de vientre, mediante la cual nacieron sus dos hijos. Salvador nació en Ucrania, en plena pandemia y de manera prematura. Olivia, en cambio, fue gestada en Argentina por Coty, una amiga cercana de la familia, en una experiencia que Luciana definió como “sublime”.

“Fue una gestación entre amigas. Íbamos juntas a las ecografías, compartimos todo el embarazo y hasta las vacaciones”, recordó. También reveló que decidió inducirse la lactancia para poder amamantar a Olivia tras su nacimiento. “Cuando la tuve en brazos y tomó pecho, sentí que lo estaba logrando”, relató emocionada.

Durante la entrevista, Luciana destacó además el rol de su esposo y la importancia de visibilizar el dolor que también atraviesan quienes acompañan el proceso sin poner el cuerpo físicamente. “No tenía que ser el fuerte; teníamos que ser equipo”, dijo al recordar la carta que él escribió y que forma parte del libro.
Altobelo remarcó que el libro «Todas mis maternidades» no busca ser un manual, sino un abrazo para quienes están transitando búsquedas similares. “Con acompañar a una sola persona, el libro ya cumplió su objetivo”, expresó.

Los ejemplares pueden conseguirse en librerías, plataformas digitales y redes sociales de la autora, y tuvo una importante repercusión tras su participación en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y entrevistas en medios nacionales.
Antes del cierre de la charla, Luciana dejó un mensaje que resume el espíritu de su historia: “Aprendí que la maternidad no siempre llega en los formatos esperados, pero llega. Soy infértil de cuerpo, pero no había contado con la fertilidad abundante de mi corazón”.


