El director de Defensa Civil de Río Cuarto, Javier De Olmos, expresó su preocupación por los recientes casos de intoxicación con monóxido de carbono registrados en la ciudad y confirmó que ya son tres los domicilios afectados por este tipo de episodios.
“Antes de que comiencen los primeros fríos ya venimos advirtiendo sobre las medidas preventivas que hay que adoptar”, señaló el funcionario, quien explicó que muchos artefactos de calefacción permanecen sin uso durante meses y, al volver a encenderse, pueden presentar fallas por acumulación de residuos o falta de mantenimiento.
En ese sentido, De Olmos insistió en que todos los sistemas utilizados para calefaccionar viviendas deben ser revisados por personal matriculado. “La llama siempre tiene que ser de color azul”, remarcó, al tiempo que advirtió sobre el peligro de “blindar” los ambientes tapando rejillas o anulando entradas de aire para evitar el ingreso de frío.
“Las viviendas tienen que tener siempre una entrada de oxigenación. Cuando se tapan las rejillas, el ambiente deja de respirar y ahí pueden producirse este tipo de tragedias”, explicó.
El titular de Defensa Civil indicó que el monóxido de carbono puede originarse en estufas, calefones, braseros y cualquier elemento que funcione mediante combustión de gas, leña, kerosene u otros hidrocarburos. “Si el artefacto no está en óptimas condiciones, comienza a producir una mala combustión”, sostuvo.
Además, recordó que el monóxido es un gas “incoloro, inodoro e insípido”, por lo que resulta prácticamente imposible detectarlo sin síntomas físicos. Entre las principales señales de intoxicación mencionó mareos, dolor de cabeza, vómitos y desorientación al despertar.

“Hay personas que viven solas y muchas veces no alcanzan a pedir ayuda”, alertó De Olmos, quien recomendó comunicarse de inmediato con las líneas de emergencia 100, 107 o 911 ante cualquier sospecha.
Respecto a cómo actuar frente a una persona intoxicada, el funcionario explicó que lo primero es ventilar completamente la vivienda abriendo puertas y ventanas, retirar a la persona afectada hacia un espacio abierto y solicitar asistencia médica urgente. “Nunca hay que encender fuego ni activar artefactos eléctricos porque puede producirse una explosión si hay acumulación de gas”, advirtió.
Finalmente, De Olmos pidió a la comunidad verificar siempre que los trabajos sean realizados por gasistas matriculados y recordó que Ecogas dispone de registros oficiales para consultar profesionales habilitados. “La primera premisa es tener una ventilación adecuada y correcta en todos los ambientes calefaccionados”, concluyó.

