La corriente de El Niño avanza en su desarrollo y ya alcanza cerca del 60%, según explicó Sandra Guzmán, jefa de la estación del Servicio Meteorológico Nacional, con asiento en Las Higueras. El fenómeno, asociado al calentamiento del Pacífico, suele traer más precipitaciones, tormentas y eventos de viento, especialmente en el este del país.
Para el trimestre mayo-junio-julio se prevén lluvias superiores a lo normal en el Litoral, Buenos Aires y sectores de la Patagonia, mientras que en Córdoba el impacto sería más moderado, con descenso de temperaturas y mayor frecuencia de precipitaciones.
En el plano productivo, el escenario combina beneficios —como la mejora en la humedad de los suelos— con riesgos, entre ellos excesos hídricos, granizo, enfermedades y complicaciones en la cosecha. Guzmán evitó hablar de “Súper Niño”, aunque sí advirtió sobre fenómenos asociados como la ciclogénesis explosiva, que puede generar vientos intensos y lluvias significativas.
En lo inmediato, se espera un cambio de tiempo con tormentas, ráfagas fuertes y un marcado descenso térmico hacia los próximos días en la región.

