La propuesta impulsada por el diputado nacional Javier Sánchez para habilitar el uso productivo de las banquinas en rutas nacionales abrió un nuevo debate en el sector agropecuario. El productor y referente rural Ricardo Osella consideró ante la consulta de La Mañana Sin Libreto que la iniciativa puede ser positiva, aunque advirtió que su impacto en la producción total sería limitado.
“Hay un recurso disponible y, en un contexto donde se busca eficiencia, hay que aprovecharlo”, sostuvo Osella. Si bien relativizó el peso que podría tener en términos de superficie —“sería menos del 1% de las hectáreas productivas del país”— destacó que se trata de tierras ociosas que podrían generar valor económico, empleo y recursos para distintos fines comunitarios.
El dirigente también subrayó que la implementación requerirá un análisis detallado, especialmente en lo referido a jurisdicciones y control. En provincias como Córdoba, explicó, la administración podría quedar en manos de comunidades regionales más que de municipios, debido a los límites de los ejidos urbanos. Además, señaló que históricamente estas prácticas existieron, con distintos destinos: desde uso por parte de productores frentistas hasta beneficios para escuelas rurales.
En cuanto a la seguridad vial, uno de los principales puntos en discusión, Osella fue claro: solo deberían permitirse cultivos de baja altura, como soja, trigo o avena. “No se puede sembrar maíz o girasol porque afectan la visibilidad y pueden generar riesgos en caso de accidentes”, advirtió. También remarcó la necesidad de contemplar el mantenimiento de banquinas para prevenir incendios.
Finalmente, el productor planteó que los recursos generados podrían destinarse a fines específicos, como salud pública o servicios comunitarios, dependiendo de cada región. “Lo importante es que la riqueza que se genere tenga un impacto concreto y visible en la comunidad”, concluyó.

