A casi dos décadas del crimen de Nora Dalmasso, la causa que conmocionó al país vuelve a escena con un nuevo capítulo clave: el inicio del jury contra los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, acusados de mal desempeño y negligencia grave en la investigación. Así lo confirmó la abogada Mariángeles Mussolini, representante legal de la familia Macarrón.
Según explicó la letrada, la denuncia fue presentada en abril de 2025 y admitida por el tribunal en diciembre, bajo la figura de incumplimiento de funciones. “Se los cuestiona por no haber investigado como correspondía, lo que derivó en la situación actual de la causa”, sostuvo. El proceso comenzará el 21 de abril con la lectura de la acusación formal, instancia en la que recién se conocerán en detalle los cargos impulsados por la Fiscalía General.
En paralelo, la causa principal atraviesa un momento decisivo. Tras el hallazgo de un perfil genético que derivó en una imputación, la defensa del acusado solicitó la prescripción de la acción penal, postura que fue avalada por la Cámara de Apelaciones. Sin embargo, la querella —integrada por la familia de la víctima— insiste en que existen obstáculos legales, entre ellos el presunto accionar irregular de los fiscales, que impiden dar por cerrada la investigación. Actualmente, el caso se encuentra bajo análisis del Tribunal Superior de Justicia, que deberá definir si la causa puede avanzar hacia un juicio.
El jury, en tanto, contará con entre 35 y 40 testigos y se desarrollará entre el 21 y el 27 de abril. Entre los primeros en declarar estarán los familiares directos de la víctima. La resolución podría conocerse antes del 27 de mayo, fecha límite establecida por los plazos procesales. Para la familia, esta instancia representa “el inicio de una reivindicación”, aunque remarcan que el objetivo final sigue siendo el esclarecimiento del crimen.
Mussolini también destacó el impacto social del caso y la necesidad de una respuesta institucional: “La justicia tiene hoy la oportunidad de reivindicarse, no solo con la familia sino también con la sociedad”. En ese sentido, subrayó que el proceso no solo busca determinar responsabilidades individuales, sino también exponer posibles fallas estructurales en la investigación.

