En el arranque de la undécima edición del Circuito del Maní, el ingeniero agrónomo Sebastián Muñoz, jefe del INTA Río Cuarto, destacó la fuerte impronta tecnológica y el enfoque sustentable que atraviesan esta nueva convocatoria del sector, que reúne a productores, técnicos y empresas en General Cabrera.
“El programa es amplio y aborda distintas aristas: tecnología, sustentabilidad y también economía”, explicó Muñoz, al detallar que una de las principales novedades pasa por el uso de drones en el agro. Estas herramientas no solo se presentan como innovación, sino como soluciones concretas para la aplicación de fitosanitarios y fertilizantes, especialmente en un cultivo como el maní, donde el control sanitario resulta clave. “Poder aplicar en el momento justo sin pisar el lote es fundamental”, remarcó al micro Suma Tecnología.
Desde el INTA, además, se exhiben experiencias vinculadas a cultivos de servicio y manejo del suelo, con el objetivo de mitigar el impacto que genera el cultivo de maní. En ese sentido, Muñoz subrayó la importancia de incorporar prácticas como la siembra de centeno, vicia o triticale —incluso mediante drones— para mejorar la rotación y reducir procesos como la erosión eólica. “No se trata de dejar de hacer maní, sino de hacerlo con responsabilidad y herramientas que permitan disminuir su impacto”, sostuvo.
El evento también pone el foco en la agricultura de precisión y en nuevas tecnologías para el control de malezas, incluyendo sistemas innovadores que utilizan corrientes eléctricas para su eliminación. Estas alternativas buscan optimizar recursos y avanzar hacia esquemas productivos más eficientes y sustentables.
Consultado sobre la evolución del cultivo, Muñoz señaló que el maní dejó de ser visto como un “cuco” dentro de los sistemas agrícolas para consolidarse como una opción más dentro de la rotación. “Hoy es parte de muchos planteos productivos, siempre con la premisa de respetar los tiempos de recuperación del suelo y complementarlo con otros cultivos”, indicó.
Finalmente, el especialista explicó que el predominio del maní en Córdoba responde principalmente a condiciones de suelo y clima. “Los suelos franco-arenosos del sur provincial son ideales para el desarrollo del cultivo, porque permiten la expansión del fruto bajo tierra”, detalló. A esto se suma un proceso histórico y cultural que consolidó a la región como el principal polo manisero del país.
La jornada continuará con nuevas disertaciones y, en el cierre, un análisis del presente y futuro del sector, mientras que el circuito se completará con recorridas por plantas industriales, integrando producción, tecnología e industria en una misma propuesta.

