Sebastián Laborde, uno de los directores de la Sociedad Rural Argentina en Córdoba, destacó el valor del diálogo, pero advirtió que el sector necesita señales claras y previsibilidad para superar la crisis.
“La reunión fue buena, le pongo un seis de diez”, resumió Laborde. “Fue cordial, con agenda abierta y el presidente se mostró dispuesto a escuchar. Pero seguimos sin un plazo claro para la baja definitiva de las retenciones”, advirtió.
El compromiso del Gobierno nacional, según contó Laborde, fue que las retenciones serán el próximo tributo a eliminar, aunque sin fecha precisa. “El presidente entiende la situación del campo, pero prioriza lo macroeconómico. Nosotros estamos en el medio entre la macro y la micro: en la micro el productor ya está con la soga al cuello”, explicó.
Para Laborde, las retenciones afectan no solo a los productores sino también a las comunidades rurales: “Impactan directamente en nuestros pueblos del interior. Llevamos 20 años de descapitalización. Hoy estamos subfertilizando y eso deteriora nuestro principal capital: el suelo”.